CIUDAD DE MÉXICO — El Banco de México decidió mantener sin cambios su tasa de interés de referencia en 6.50%, prolongando la pausa en el ciclo de ajustes monetarios mientras continúa observando la evolución de los precios.
La decisión del 24 de septiembre supone la tercera ocasión consecutiva en que la tasa objetivo permanece en 6.50%, después de las reuniones de junio y agosto. Previamente, el banco central había realizado reducciones de 25 puntos base en marzo y mayo de 2026.
Los indicadores publicados por el propio Banco de México muestran una inflación general anual de 3.26%, mientras que el componente subyacente se sitúa en 3.88%.
La inflación subyacente es seguida especialmente por economistas y autoridades monetarias porque excluye algunos componentes con precios más volátiles y puede ofrecer información sobre las presiones inflacionarias persistentes.
La evolución de las tasas también tiene efectos sobre hogares y empresas. El costo del crédito, las decisiones de inversión, el financiamiento empresarial y el consumo están relacionados, en distintos grados, con las condiciones monetarias.
México afronta además un escenario económico estrechamente relacionado con Estados Unidos, su principal socio comercial, por lo que las diferencias entre las políticas monetarias de ambos países y el comportamiento del peso forman parte del entorno que vigilan los mercados.
La trayectoria futura de la tasa dependerá de la evolución de la inflación y de otros indicadores económicos. Por ello, las próximas publicaciones del Banco de México serán clave para determinar si la pausa se prolonga o si existen condiciones para nuevos ajustes.