BOGOTÁ — Colombia está fortaleciendo las acciones destinadas a proteger sus costas frente al avance de la erosión y otros impactos ambientales.

El país cuenta con aproximadamente 4.171 kilómetros de línea costera distribuidos entre el mar Caribe y el océano Pacífico, territorios de enorme importancia ecológica, económica y social.

Según información del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible divulgada en septiembre de 2026, alrededor del 33 % de la costa Caribe y el 27 % de la costa Pacífica presentan procesos de erosión.

El fenómeno representa un desafío para playas, ecosistemas marino-costeros, infraestructura y comunidades que dependen de actividades como la pesca y el turismo.

Las playas cumplen además funciones que van mucho más allá de su atractivo turístico: forman parte de sistemas naturales que albergan biodiversidad y ayudan a proteger los territorios costeros.

Colombia posee costas sobre dos grandes espacios oceánicos, una característica geográfica que le otorga una extraordinaria riqueza ambiental pero también aumenta la responsabilidad de conservar estos ecosistemas.

Las políticas de adaptación, restauración y planificación territorial serán fundamentales para reducir los riesgos y mantener el equilibrio entre actividad económica, comunidades locales y conservación ambiental.